5. Bultos o hinchazones que no desaparecen
¿Encontró un bulto en el cuello, el seno, la axila o la ingle? No todos los bultos son cancerosos, pero si es firme, indoloro y persistente, no espere. Hágase revisar.
6. Dolor crónico sin causa clara
El dolor continuo en la espalda, los huesos o el abdomen que no desaparece podría ser una advertencia. Por ejemplo, el dolor de espalda persistente puede estar relacionado con el cáncer de ovario o de colon.
7. Cambios en los hábitos intestinales o de la vejiga
El estreñimiento repentino, la diarrea, la sangre en las heces o la micción dolorosa pueden ser más que problemas digestivos. Estos pueden indicar cáncer de colon, vejiga o próstata.
8. Sangrado o secreción inusuales
Sangre al toser, orinar o tener sangrado vaginal inesperado (fuera del período o después de la menopausia) nunca es normal. Estos síntomas pueden ser signos tempranos de cáncer de pulmón, riñón, cuello uterino o útero.