8 señales extrañas de que tus riñones te están pidiendo auxilio

6. Mal aliento y sabor metálico.
Las personas con enfermedad renal pueden experimentar un sabor metálico en la boca, acompañado de mal aliento debido a la acumulación de toxinas como la urea en la sangre. Este sabor metálico, a menudo asociado con la pérdida del apetito, también puede ir acompañado de náuseas y vómitos. En esta etapa, se recomienda consultar a un médico para una evaluación completa.

7. Trastornos del sueño.
La insuficiencia renal permite que las toxinas circulen por la sangre, interrumpiendo el sueño y provocando despertares frecuentes. En algunos casos, esto puede derivar en apnea del sueño, un trastorno que interrumpe temporalmente la respiración durante el sueño. La apnea del sueño se caracteriza a menudo por ronquidos fuertes y puede volverse obstructiva en casos de enfermedad renal.

8. Hipertensión y diabetes:
Si bien la hipertensión y la diabetes no son síntomas directos, aumentan significativamente el riesgo de enfermedad renal. Aproximadamente el 40 % de los casos de insuficiencia renal se deben a la hipertensión, mientras que un tercio de las personas con diabetes sufren daño renal. Los niveles altos de azúcar en sangre espesan la sangre, dañando los delicados vasos sanguíneos de los riñones. La hipertensión también ejerce presión sobre estos vasos, causando un daño progresivo.Cuidado de los riñones:
Los síntomas de la insuficiencia renal a menudo se ignoran o se minimizan. Sin embargo, algunos hábitos sencillos pueden ayudar a mantener los riñones sanos y prevenir complicaciones.Hidratación: Los expertos recomiendan beber de cuatro a seis vasos de agua al día para favorecer el buen funcionamiento de los riñones. Beber agua tibia también puede reducir los niveles de creatinina y urea en la sangre.
Precaución con los medicamentos: Algunos antiinflamatorios (como el ibuprofeno) y antibióticos pueden dañar los riñones, sobre todo si se usan en exceso. Si tiene problemas renales, es fundamental consultar con un médico antes de tomar antibióticos como la penicilina o las sulfonamidas.
Actividad física: El ejercicio regular es beneficioso no solo para la presión arterial, sino también para la salud renal. Caminar, montar en bicicleta, correr o nadar son actividades recomendadas para mantener los riñones sanos.
Chequeos médicos regulares: Las personas mayores de 60 años, las que tuvieron bajo peso al nacer o las que tienen antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares deben hacerse chequeos renales regulares para prevenir complicaciones.
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