- 7 días seguidos en ayunas
- Después, 3-4 veces por semana como mantenimiento
Pero ojo… aquí viene la parte que muy pocos dicen:
Los 10 beneficios respaldados por estudios (no solo “lo dijo una influencer”)
- Riñones más limpios → Su efecto diurético suave ayuda a eliminar cristales y ácido úrico (Nutrients, 2021).
- Hígado feliz → La zanahoria aporta betacarotenos que protegen las células hepáticas.
- Pulmones despejados → El jengibre es expectorante natural; un meta-análisis de 2020 lo confirma eficaz para reducir mucosidad.
- Menos inflamación → Apigenina del apio reduce marcadores inflamatorios hasta 30 %.
- Adiós estreñimiento → La fibra soluble + el agua actúan como escoba intestinal.
- Colesterol bajo control → La pectina de la manzana atrapa grasas en el intestino.
- Presión arterial equilibrada → El famoso compuesto 3-n-butilftalida relaja arterias.
- Piel radiante → Más hidratación + antioxidantes = menos acné y ojeras.
- Defensas altas → Limón + jengibre = bomba de vitamina C y gingerol.
- Menos ansiedad por comida → Al estabilizar azúcar en sangre, reduces los ataques de antojo.

Errores comunes que hacen que NO funcione
- Tomarlo después de comer → Se pierde el efecto “barrido” en ayunas.
- Quitar las hojas del apio → Ahí está el 80 % de los fitonutrientes.
- Endulzarlo con azúcar o miel → Rompes el propósito depurativo.
- Tomarlo solo 1-2 días → No hay cambios significativos.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puedo tomar jugo de apio si tengo gastritis?
Sí, en la mayoría de casos ayuda porque es alcalinizante, pero empieza con medio vaso y observa cómo reacciona tu estómago.
¿Engorda o adelgaza?
Tiene solo 80-100 calorías el vaso completo y ayuda a controlar el apetito, por lo que muchas personas bajan 1-3 kg de inflamación en las primeras semanas.
¿Lo pueden tomar niños?
Sí, a partir de los 5 años, diluido 50 % con agua y sin jengibre si pica mucho.