Gracias al ácido ricinoleico, el aceite de ricino tiene propiedades antifúngicas y antibacterianas. Al aplicarlo en el cuero cabelludo, combate el hongo que causa la caspa a la vez que hidrata profundamente la piel, ayudando a prevenir la sequedad y la descamación.
Rocía una pequeña cantidad directamente sobre el cuero cabelludo, centrándote en las zonas más afectadas. Masajea suavemente con los dedos durante unos minutos. Para obtener mejores resultados, deja actuar durante al menos 30 minutos, o incluso toda la noche, y luego lava con un champú suave. Usa este tratamiento dos o tres veces por semana.
Precauciones importantes
Úsalo con moderación, ya que una pequeña cantidad es suficiente. Demasiado puede hacer que tu cabello o piel queden demasiado grasos y difíciles de limpiar. Elija siempre aceite de ricino puro y orgánico, ya que los aceites mezclados con aditivos químicos pueden irritar la piel.
Realice siempre una prueba cutánea antes del primer uso aplicando una pequeña cantidad de producto en la parte interior de la muñeca y esperando 24 horas para detectar posibles reacciones. Evite aplicar el aceite sobre heridas abiertas y nunca lo exponga al calor, ya que esto destruiría sus propiedades curativas naturales.
Al usarlo en el cabello, enjuague bien con un champú suave para evitar residuos grasos. Limite su uso a dos o tres veces por semana para evitar la obstrucción de los poros. Proteja su ropa y ropa de cama, ya que el aceite puede manchar las telas.