Lo has notado: las venas de tus manos se han vuelto repentinamente más prominentes, retorcidas o abultadas, y han permanecido así durante más de una semana. Antes no estaban ahí, o al menos no de esta manera. No estás haciendo más ejercicio. No has perdido peso. Y sin embargo, ahí están.
Si bien las venas visibles en las manos suelen ser inofensivas —debido al envejecimiento, la piel fina o la genética—, cuando aparecen de forma repentina, drástica o persistente, puede ser más que un simple cambio estético. Podría ser tu cuerpo enviándote una señal sutil pero importante.
Analicemos qué podría significar esta señal y cuándo es el momento de actuar.
🔍 Qué podrían indicar las venas abultadas repentinamente en las manos:
1. Varices (Sí, también en las manos).
Aunque son poco frecuentes, las varices no se limitan a las piernas.
Las válvulas dañadas provocan la acumulación de sangre, lo que hace que las venas se hinchen, se retuerzan y, a veces, duelan.
En las manos, esto puede deberse a esfuerzos repetitivos, traumatismos o debilidad venosa subyacente.
✅ Cuándo preocuparse: Si las venas están sensibles, calientes o duras al tacto.
2. Insuficiencia
venosa
Una afección en la que la sangre tiene dificultades para regresar al corazón.
Puede producirse en brazos/manos debido a mala circulación, coágulos o compresión.
Vea más en la página siguiente.