Un oncólogo afirma que algunos medicamentos comunes pueden aumentar el riesgo de cáncer en un 30%.
La investigación del Dr. Khan ha demostrado que la ingesta excesiva de vitaminas B6, B9 (ácido fólico) y B12 puede aumentar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, incluidos el de pulmón y el de próstata, en un 30 %.
Estos datos provienen de un importante estudio que ha llevado a los expertos a solicitar regulaciones más estrictas y una mayor información pública.
¿Por qué son un problema estas vitaminas sintéticas?
Existe una diferencia fundamental: se trata de vitaminas sintéticas, en forma de suplemento, no de las que se encuentran de forma natural en los alimentos.
En un plato lleno de verduras crudas o fruta de temporada, las vitaminas se absorben gradualmente, al ritmo que el cuerpo necesita.
Sin embargo, si se toma un suplemento concentrado, las vitaminas entrarán rápidamente en el torrente sanguíneo, creando un exceso del que algunas células, incluidas las cancerosas, pueden beneficiarse.
En resumen, es como regar todo un jardín cuando solo una planta tiene sed… sin poder elegir qué plantas se benefician del exceso de agua. Las células cancerosas podrían entonces crecer más rápido, utilizando el exceso de nutrientes disponibles en el cuerpo.
Soluciones para un consumo más cuidadoso y controlado

Ante esta preocupante observación, el Dr. Khan recomienda tomar varias medidas decisivas:
Reclasificar los multivitamínicos como medicamentos, de modo que solo se puedan adquirir con receta médica.
Incluir advertencias sanitarias en el envase, similares a las de las cajetillas de cigarrillos.
Es necesario concienciar a la población sobre los riesgos asociados al consumo excesivo e incontrolado, especialmente entre los grupos de riesgo.
Mientras se implementan estas medidas regulatorias, los expertos recomiendan limitar el consumo de suplementos dietéticos a los casos en que sea absolutamente necesario, es decir, cuando un médico haya diagnosticado una deficiencia.
Consume una variedad de alimentos: esta es la solución más segura y natural.

La mejor prevención es una dieta variada, rica en frutas, verduras, cereales integrales y fuentes naturales de vitaminas.
Recuerda: el zumo de naranja recién exprimido, un puñado de fruta seca o una verdura de temporada aportan al cuerpo nutrientes esenciales sin riesgo de sobredosis.
En definitiva, esta alerta sobre multivitaminas nos recuerda una verdad sencilla que a menudo pasamos por alto en nuestras vidas ajetreadas: el sentido común en la nutrición es nuestro mejor aliado en la lucha por la salud.
Como dice el viejo proverbio francés: «La salud está en la olla, no en la caja».