Actividad metabólica / cardiovascular
Las semillas contienen compuestos cuyo perfil bioquímico (aceites, isotiocianatos, etc.) ha mostrado efectos en metabolismo de lípidos, azúcar y sistemas cardiovasculares en estudios preclínicos. PubMed+1
Esto las hace potencialmente interesantes en el contexto de síndrome metabólico, aunque de nuevo la evidencia humana es limitada.
Propiedades inmunomoduladoras
Un estudio en ratones encontró que el extracto metanólico de semillas modificó ciertos marcadores inmunitarios (IgG, citocinas, etc.) mostrando posible efecto antiinflamatorio/inmunomodulador.
Neuroprotección o anti-envejecimiento
En un estudio animal, tanto la pulpa como las semillas de papaya mostraron mejorar la memoria, reducir estrés oxidativo en el cerebro en modelos de envejecimiento. Las semillas menos que la pulpa, pero con efecto.
⚠️ Precauciones y lo que no está demostrado
Evidencia humana limitada: Muchos de los estudios son in vitro (células) o en animales. Hay muy pocos ensayos clínicos robustos en humanos sobre las semillas exactamente. Algunas fuentes apuntan a que los beneficios antiparasitarios no están suficientemente respaldados.
Sabor y tolerancia: Las semillas tienen un sabor bastante amargo y picante; en exceso pueden provocar molestias digestivas.
Poblaciones específicas: Algunas fuentes advierten que no se deben usar sin supervisión en mujeres embarazadas o lactantes, personas con alergia al látex (la papaya puede provocar reacción), o que toman anticoagulantes/anti-hipertensivos.
Dosis segura no bien establecida: No hay aún una dosis “aprobada” universalmente para consumo de semillas de papaya con fines terapéuticos.
No sustituye tratameintos médicos: Si se tiene una infección parasitaria, una enfermedad metabólica o condición cardiovascular: estos remedios tradicionales pueden complementar, pero no reemplazan la atención médica.
Toxicidad potencial: Aunque no es ampliamente reportada, el uso excesivo o sin indicaciones podría generar efectos indeseados.