Imagina despertarte sin esa rigidez que te hace caminar como robot oxidado, sin depender de pastillas que te dejan el estómago hecho un desastre. Miles de abuelas mexicanas lo sabían desde hace siglos y ahora la ciencia lo está confirmando: el agua de nopal es una de las armas naturales más potentes contra la inflamación y el dolor de huesos que existe.
¿Y si el secreto para despedirte del dolor de articulaciones estuviera en tu cocina mexicana?